Historia

Una pequeña y vanguardista cava artesanal cerca de Barcelona

La noble familia Vilarnau se asentó en el s. XII en esta privilegiada tierra del Penedés. Vilarnau es el resultado etimológico de Vila Arnau, es decir, la “casa de campo o Domus” de los Arnau, que se encontraba en la demarcación señorial del término del Castillo de Subirats y donde ya en el siglo XII se cultivaban viñas. Albert de Vilarnau, nombre que recibe actualmente el cava más exclusivo de la marca, fue un personaje muy singular que hizo crecer el poder de la familia e incluso en el s. XIV fue uno de los mecenas de la iglesia Santa María de Vilarnau.

El primer cava con etiqueta Vilarnau nace en 1949, cuando la familia propietaria comienza a comercializar el cava que desde antaño producían los viñedos plantados en la finca “Can Petit i Les Planes de Vilarnau”. Desde entonces, Vilarnau ha estado asociado a un cava de noble personalidad, elaborado bajo exigentes estándares de calidad y que cuida al máximo el detalle.

En 1982, pasó a formar parte de la familia de bodegas de González Byass. La nueva bodega se ubicó justo en el centro de la finca y su inauguración tuvo lugar en octubre del 2005. El diseño de la moderna bodega es del arquitecto Luis González. En ella, predominan las líneas rectas y destaca la perfecta adaptación al hermoso entorno mediterráneo a través de abundantes cristaleras.Tres son los principales elementos integradores del paisaje: el agua, que bordea todo el edificio y que proviene de agua de lluvia, el vidrio de las cristaleras y la madera de roble de los muros exteriores. El interior ha sido en gran parte diseñado por el reconocido artista Antonio Miró, quien ha creado una atmósfera cálida y acogedora.